Tu disfruta que yo te robo

Muchos empresarios cierran con la crisis y otros se aprovechan de ella. Un claro ejemplo son las salas de cine. Les da igual que estemos en crisis, que la gente no disponga de actividades gratuitas para hacer más ameno su tiempo libre, ellos van a seguir aumentando el precio de las entradas. Tienen la seguridad de que no se va a dejar de acudir a la gran pantalla, pero alguien podría decirles lo caraduras que son.

No entiendo cómo pueden aferrarse a la ilusión de la gente para desvalijarles cada fin de semana.
La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) elaboró hace años un estudio sobre las salas de cine y los precios que tenían en 152 ciudades españolas. Los resultados fueron devastadores, existían diferencias de un 110% entre los 146 cines que habían sido estudiados.
Ya resultaba en aquel entonces increíble este dato, pero qué sorpresa, cuando acudes a ver los precios que tenían y observas los que existen hoy en día.
Una entrada costaba como media 5'05 euros a nivel nacional, un 5'2% más que en año anterior, el 2004.
¿Y ahora? ¿Cuanto cuesta una entrada? 
8'30 euros (en fin de semana), y no, no es para una película en 3D, entonces te cobrarían  9 o 10.
Si quieres ir al cine y cenar algo barato (vease un menú en McDonalds) porque no quieres gastarte mucho dinero, te acaba saliendo "el tiro por la culata". 8'30 del cine y 5'60 del menú mediano de Big Mac son un total de casi 14 euros. Si quieres invitar a tu novi@ te plantas en los 30 euros.
Ir una noche al cine es ya un lujo para muchos españoles.